entonces la risa,
tu risa infantil
deliciosa
estridente
espasmódica
involuntaria
hermosa
que te dobló la panza
que te apoyó en mi pecho
que rebotó en mis ojos
que llenó mis oídos,
que todavía se escucha
salió caminando por la calle,
en un extraño éxodo de ositos
a clamar un rugido animal en una esquina,
que de alto quedó para la vuelta.
Escuchamos el rugido temerario
de 594 goldbears de gelatina.
Después está la parte de las ansiedades,
de querer estar, dormirte, verte,
de entrar y de salir,
corriendo por adentro
bailando por afuera
en un masaje que se rompe
con una caricia que nos arregla.
Hey, eso no es gracioso,
y aunque sea el meteorito del final,
en este martes nuestro,
menos negro que violeta,
menos gris por las presencias
más color; menos ausencias.
y todos embarrados,
jugamos a que estar se puede,
en un de nuevo
que quiere arrancar distinto para siempre.
Escuchamos el grito telúrico
de 594 goldbears de gelatina.
Es el original
desde 1922;
imaginate si las cosas que nos pasan
no nos pasan desde siempre.
Hey, eso no es gracioso,
y te fuiste a casa,
bailando por la calle,
moviendo los brazos por la vereda
a dormir en la tuya
en la mejor sonrisa que te saqué,
en el mejor día que nos pasó.
Un vínculo.
Acostarnos a escuchar el abrumador estampido
de 594 goldbears de gelatina.
Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.-
Hey. Eso no es gracioso
Esto sí.
con una caricia que nos arregla.
Hey, eso no es gracioso,
y aunque sea el meteorito del final,
en este martes nuestro,
menos negro que violeta,
menos gris por las presencias
más color; menos ausencias.
y todos embarrados,
jugamos a que estar se puede,
en un de nuevo
que quiere arrancar distinto para siempre.
Escuchamos el grito telúrico
de 594 goldbears de gelatina.
Es el original
desde 1922;
imaginate si las cosas que nos pasan
no nos pasan desde siempre.
Hey, eso no es gracioso,
y te fuiste a casa,
bailando por la calle,
moviendo los brazos por la vereda
a dormir en la tuya
en la mejor sonrisa que te saqué,
en el mejor día que nos pasó.
Un vínculo.
Acostarnos a escuchar el abrumador estampido
de 594 goldbears de gelatina.
Wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.-
Hey. Eso no es gracioso
Esto sí.
El grito enardecido de 596 goldbears con cuchillitos, cortando las nubes negras de un lunes muy lunes con aires de domingo por la tarde...
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